Llamó a las dríades
Llamó a las dríades, a las ninfas, a las musas, druidas,
ríos, bosques, vientos, mares, rocas, montañas, cascadas e incluso océanos,
convocó a sus ancestros, usó todos sus conocimientos,
trepó hasta la copa de la
más alta secuoya,
consultó sus antiguas runas y pidió consejo a los astros,
todo con tal de encontrar la clave de su propia sanación.
Pero su única
respuesta fue un leve susurro
que perforó sus pulmones y dejó sin respiración,
corroborando la duda y miedo que le habían acompañado desde que nació,
podría
ser capaz de curar a cualquiera,
pero jamás podría sanarse así mismo.
Comentarios
Publicar un comentario
Escribe lo que sientas, sintiendo lo que escribes...