Repitió el eco

"Haré que olvides de una vez el mundo entero 
hasta que quedes atrapado en mi puto paraíso de amaneceres" repitió el eco. 
Y él al escucharlo se engañaba a sí mismo estremeciéndose, 
imaginando que esas palabras salían de la boca de otra persona, 
soñando que su susurro destronaba el desastre que había en él,
que la voz que sonaba era real. 

Un escalofrió recorrió cada una de las partes de su cuerpo,
sin caer en que era él quién había dicho aquellas palabras, 
y que el eco lo único que hizo fue eso, 
repetirlo.


Fotografía Cueva Boca del Asno, por Alex Noaz.

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